2017-09-18

No todo está perdido para los niños afectados por la desnutrición en sus primeros mil días de vida

No todo está perdido para los niños afectados por la desnutrición en sus primeros mil días de vida

Foto: The Guardian

Prestigioso diario británico The Guardian destaca los hallazgos del estudio Young Lives,  conocido en el Perú como Niños del Milenio, que muestran que los niños con desnutrición durante los primeros años de vida tienen posibilidad de recuperarse.

Cerca de 169 millones de niños en el mundo sufren de retraso en el crecimiento y de un deterioro en el desarrollo del cerebro. Ambos males son formas en las que se manifiesta la desnutrición, una amenaza que de atacar a los niños en sus primeros 1,000 días de vida –desde el periodo de concepción hasta los 2 años de edad– puede impedir que tengan una vida saludable y un desarrollo pleno en el futuro.

Diversos estudios señalan que durante los primeros 1,000 días se desarrolla alrededor del 80% de la masa cerebral y se duplican el número de sinapsis neuronales, que serán los cimientos para las actividades cognitivas y el aprendizaje que tendrán más adelante. En dicho periodo también se forman buena parte del sistema digestivo y el sistema inmune. Es decir, los niños que no reciban los nutrientes adecuados durante este tiempo tienen probabilidad  de tener problemas de salud físicos y psíquicos, tal como dificultades para socializar, un menor nivel educativo y menor posibilidad de un buen empleo.

Sin embargo, hay esperanza. El prestigioso diario británico The Guardian destaca recientemente los hallazgos del estudio Young Lives (conocido en Perú como Niños del Milenio) porque brindan nuevas esperanzas para las políticas orientadas a la infancia. “La opinión de que el impacto de la desnutrición es irreversible ahora ha sido desafiada por un estudio antropológico que ha seguido las vidas de niños en Etiopía, la India, el Perú y Vietnam por cerca de 15 años. Algunas de las primeras cohortes en Young Lives ahora tienen sus propios hijos, ofreciendo perspectivas en tres generaciones”, señala el informe.

El diario narra que los investigadores encontraron que algunos niños podían recuperarse a pesar de estar expuestos a un contexto de desnutrición. “Los niños de un año de edad que eran más bajos de lo esperado estaban con frecuencia rezagados en la escuela a los ocho años y puntuaban mucho menos en las pruebas cognitivas que sus pares más saludables. Sin embargo, los niños que alcanzaron un crecimiento mayor de lo esperado (con desnutrición en el primer año, pero recuperados para los ocho años) tenían más probabilidades de estar en la edad apropiada para la escuela a los ocho años y tener puntuaciones cognitivas más altas que los niños que permanecían relativamente bajos”, explica la nota.

En esta labor también se resaltan los efectos positivos programas de alimentación estatales como Qali Warma y el Vaso de Leche, que han ayudado a que miles de niños puedan recuperarse de la desnutrición en contextos de pobreza. Lo mismo que el programa de transferencia de dinero en efectivo “Juntos”, que brinda incentivos a las madres para que hagan un seguimiento a la salud y nutrición de sus hijos. No en vano, la tasa de niños con desnutrición en el Perú se redujo de 30% en el 2005 a 15% en la actualidad.

Pese a estos avances, el informe sostiene que las intervenciones alimentarias no son suficientes por sí solas para erradicar la desnutrición y sus graves efectos. Así, se señala que también se debe prestar atención a factores ambientales como el saneamiento y el acceso a mejores servicios de salud, a una mejor educación y mayores oportunidades de empleo para las mujeres, entre otros aspectos.

Lee el informe publicado por The Guardian

Lee el estudio completo sobre el tema, publicado por Young Lives – Niños del Milenio

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