Diseño del estudio

La investigación fue diseñada para realizarse a través de cuestionarios administrados a los niños, sus padres y a representantes de las comunidades en que vivían. Hasta la fecha se han efectuado tres rondas de encuestas, en los  años 2002, 2006 y 2009, respectivamente. La selección de la muestra fue aleatoria y se realizó por primera vez en 20 localidades, de 14 regiones del Perú, pero como las familias se han mudado significativamente, se amplió el número de localidades y regiones que visitamos en la segunda y tercera rondas. Comparando con otras encuestas nacionales, se estima que la encuesta de Niños del Milenio representa alrededor del 95% de la población infantil del Perú (excluyendo al 5% con más ingresos). La tasa de pérdida de la muestra es baja, de 4,4% de los encuestados para ambas cohortes, desde que empezó el estudio.

Los temas de los cuestionarios se definieron tras una revisión detallada de la literatura internacional sobre pobreza y desarrollo infantil. Entre los datos recogidos están las características demográficas, socioeconómicas y culturales de los hogares, incluyendo lengua materna, tamaño de la familia y nivel educativo de los miembros; servicios en el hogar, ingresos y gastos, disponibilidad de activos y capital social; estrategias para enfrentar adversidades, como por ejemplo, redistribución de gastos de las familias; y acceso, uso y calidad de servicios públicos y privados, como salud, educación y programas de protección social y lucha contra la pobreza; percepciones sobre el bienestar psicosocial del individuo y su familia; también se han obtenido datos antropométricos (peso y talla) de los niños, así como indicadores de su desarrollo cognitivo y rendimiento escolar.

En el año 2007 se inició el componente cualitativo del estudio, que se centró en las transiciones que viven los niños (por ejemplo, inicio de la escolaridad o del trabajo infantil) y cómo las entienden los niños y las personas de su entorno. Para ello, se seleccionó una sub-muestra de los niños y niñas, con los que se ha conversado mediante entrevistas en profundidad, grupos focales y diversas actividades participativas. Se ha trabajado con ese grupo de niños en los años 2007, 2008, 2009 y 2011, de modo que ambos componentes, cualitativo y cuantitativo tengan carácter longitudinal. Se les ha preguntado sobre su bienestar, en especial, si se sienten seguros o en riesgo, así como su autovaloración. También se les ha consultado sobre el acceso, uso y calidad de programas y servicios públicos y privados para ver su efecto sobre el bienestar infantil y sus transiciones. El enfoque de investigación se centra en el niño, por lo que se promueve su participación.

Tanto para la investigación cuantitativa como la cualitativa se han desarrollado rigurosos y detallados protocolos de recojo, ingreso, limpieza y almacenamiento de la información. La idea es facilitar su uso en análisis de diverso tipo (por ejemplo, se hizo manuales de instrumentos con que se entrenó a los examinadores, se revisó la consistencia de las respuestas antes de ser digitadas y, luego, se digitó doblemente a una muestra de cuestionarios para verificar la calidad del ingreso de data). Todos los instrumentos pasaron por controles para asegurar su equivalencia entre países, y se sometieron a pruebas pilotos de validez. Todos los encuestadores, en los procedimientos cualitativos y cuantitativos, tuvieron extensos entrenamientos para asegurar el cumplimiento de los protocolos. En las áreas que hablan lenguas nativas se encuestó y entrevistó en los idiomas indígenas. El análisis y procesamiento de datos se hizo con varios programas, como MS Access para el ingreso de datos, Epi-Info, SPSS y STATA para análisis cuantitativos y Atlas.ti para análisis cualitativo.

En el estudio también se monitorea y analiza las políticas sociales a favor de la infancia, buscando una visión más completa de los compromisos asumidos a favor de los niños a nivel nacional, regional o local. Se quiere saber cómo las políticas son implementadas y los presupuestos gastados, al igual que si estos benefician a la población infantil como lo esperado. También se quiere conocer si los niños y sus padres o tutores y la comunidad acceden a servicios, y cómo podrían mejorar. Los análisis de políticas sociales se combinan con los resultados de los estudios cualitativos, cuantitativos y mixtos para entender mejor el impacto de las políticas en el desarrollo infantil.